jueves, 16 de agosto de 2012

PEQUEÑAS MEDIDAS PARA TRANSFORMAR A MÉXICO


Paula Arizmendi
Integrante del colectivo Machincuepa
Twitter: @parizmar 

         El primero de julio ya pasó. Se acabaron las elecciones, y nos guste o no el resultado, nuestra participación en ese rubro ha terminado. Una gran mayoría de mexicanos creen que, con haber decidido un voto, sus obligaciones han acabado.  Que no es necesario seguir interesándose en la política, puesto que ya han votado y no tienen ninguna otra responsabilidad. Que su labor de ciudadanos ha concluido.

Pero se equivocan. Esto es solo el comienzo: ser ciudadano no es nada más votar un día y desentenderse de todo luego. Una nación no se construye solamente con los gobernantes: es necesario que todos juntos trabajemos en tal sentido. Seguramente has escuchado este discurso de que todos tenemos que tomar acciones por el bien de nuestra patria, pero esto es un poco ambiguo. Si eres como la mayoría de los mexicanos, seguramente trabajas, te esfuerzas, no te metes en problemas, y vives tu vida haciendo lo mejor posible desde tu ámbito de acción local.

Pero también quieres que México sea un mejor país. Y si haces solamente lo tuyo, no va a haber cambios significativos visibles. La verdadera transformación surge de una participación activa, de un involucramiento y un compromiso de todos los mexicanos. Esto significa, entonces, que hay que darle más a nuestro México, que hay que activar nuestro “chip” de ciudadano. 

¿Pero qué se puede hacer como ciudadano? Quizás creas que una sola persona no puede cambiar una sociedad, que es muy poquito su ámbito de acción, que te falta conocimiento y que no puedes dedicarte a lo que no sabes. Pensar eso es un error: si una pequeña parte de la población se pusiera las pilas y se dedicara a ejercer su ciudadanía consciente y comprometidamente, todo sería muy distinto. Imagina esto: somos 112 millones de mexicano en el país. Si solo un cinco por ciento de la población tomara estas medida, la situación podría llegar a ser muy distinta: ¿Te imaginas a miles quejándose de la recogida de basura, de la transparencia en las cuentas, proponiendo proyectos de cultura, creando nuevas asociaciones civiles? ¿Te imaginas a seis millones de personas luchando por un bienestar de todos? ¡Sería una fuerza formidable! México podría avanzar en muy pocos años, lo que nunca, hacia una nueva era de progreso e igualdad, con la fortaleza de los ciudadanos trabajando en un mismo sentido.

Es comprensible que te sientas frustrado porque el sistema es muy fuerte, o por la corrupción, la ineficacia y la injusticia que prima en México, y que se ve en todos lados. Quizás te preguntes, ¿Cómo comenzar a hacer cambios si todo está mal?, y desanimado te des por vencido. La buena  noticia es que, con un poco de tesón y creatividad se pueden hacer muchas cosas por México. Así, la primera medida es tener la intención de transformar a México desde tu ámbito local. Aquí te damos algunas sugerencias de todo lo que puedes hacer, y puedes ir agregando todas las que se te ocurran, para que tengamos un fondo común y entre todos pensemos qué significa ser ciudadano, qué podemos hacer realmente.

1. Manda una carta a un periódico sobre temas que te interesen, o algún artículo que te haya llamado la atención. ¿Alguna vez lo has hecho? Pues es una ventana para que se establezca un diálogo entre la gente “importante” y la opinión pública. Lo puedes hacer a la manera tradicional, por correo, o también lo puedes mandar por internet, más rápidamente.   
2. Crea un foro en internet para comenzar un diálogo entre ciudadanos. Seguro hay muchas ideas que no se te han ocurrido y que entre todos se puede dialogar. 
3. Piensa qué situaciones están no están funcionando en México. No necesariamente tiene que ser algo muy grande importante (puede ser algo que en tu barrio está mal organizado, un mal servicio en tu cuadra, una desavenencia entre tus vecinos). Después, escríbelas para organizar tu cabeza. Y si tienes algo de tiempo, discútela con familiares y amigos: eso te dará una mejor idea y fortalecerá el diálogo y las ganas de trabajar para México. Puede ser algo apasionante y enriquecedor, y quizás te des cuenta de factores que antes no tenías tan claros. Luego, 
4. Escribe un blog en el ciberespacio sobre lo que has pensado. De política, economía, sociedad, o desde la perspectiva de aquello de lo que sepas. Con un poco de constancia, muy pronto te encontrarás con un diálogo fructífero y mucha gente interesada.
5. Redactar una carta al presidente sobre algo que te preocupe. ¿Sabías que si le escribes una misiva al poder ejecutivo, por fuerza tienen que contestarte?
6. Informarte de quién es tu autoridad vecinal. Investigar sus planes de trabajo y su presupuesto. Y claro,
7. También puedes escribirle una carta o un correo electrónico en donde le platiques tus propuestas. Es probable que él o alguno de sus ayudantes te responda. Y si no, insístele: todos merecemos una respuesta. 
8. Crea reuniones en tu manzana para conocer a los vecinos, y platicar los problemas que existen. ¿Alguna vez se te había ocurrido?
9. Propón clases gratuitas de lo que sepas a la gente de tu calle, y de tu barrio. Seguro más de uno te lo agradecerá, y no te quitará mucho tiempo. La alegría de ayudar siempre será una recompensa más satisfactoria que cualquier dinero o  remuneración egoísta.
10. Infórmate de las organizaciones no gubernamentales que existen en tu colonia, y hacer unas cuantas horas de voluntariado. Hay muchas y todas podrían beneficiarse de un poquito de tu tiempo.
11. Pedir informes al IFAI. ¿Sabes que todo ciudadano puede pedir cuentas de cualquier cosa del gobierno? Si algo no te ha quedado claro o crees que las cuentas no cuadran, puedes hacer tu petición a dicho organismo. “La información solicitada puede ser sobre cualquier actividad que lleven a cabo las dependencias y entidades —minutas de reuniones, resultados de los proyectos y programas, entre muchos otros conceptos— o bien, sobre el desempeño de los servidores públicos —gastos que realizan, versión pública de sus agendas laborales, versión pública de su currículo, etc.”[1] 
12. Ahora puede grabarse o tomar fotografías con cualquier dispositivo. Si has visto o sido testigo de algún acto de corrupción o de delincuencia, no te quedes con la idea de que nadie hará nada. Graba, recauda evidencia, y después envíala a las autoridades (hay incluso líneas donde se pueden hacer denuncias anónimas). Si no confías en ellas, también puedes enviar tu evidencia a los periódicos o noticieros. Mientras la corrupción esté en lo “oscurito”, crecerá y se hará más fuerte. Solo desaparecerá si denunciamos y exponemos los actos de corrupción.
13. Se pueden enviar dudas, quejas y sugerencias a los gobiernos de los estados mexicanos. No te quedes con tus ideas o tus críticas, hazlas llegar a su página de internet. Quizás no funcione, o quizás sí te hagan caso: solo lo sabrás si tomas tú la iniciativa.
14. ¿Te has fijado que la corrupción se construye con pequeños actos? Cada vez que alguien da “mordida” a los policías por pasarse un alto, la corrupción se hace más fuerte. Si quieres que este cáncer se acabe, comienza dando el ejemplo: respeta el código de circulación, no cometas actos ilícitos, y sobre todo,
15. No te pienses como la excepción. Cuando tengas dudas sobre si hacer algo porque solo lo estás haciendo tú (como tirar una colilla o dejar que tu perro haga sus necesidades y no recogerlas) piensa en lo siguiente: ¿me gustaría que todos los mexicanos hicieran esto? Ahora respóndete: si todos los mexicanos dejaran que sus mascotas se hicieran en la calle, las banquetas serían un caos, el aire se contaminaría exponencialmente, y probablemente cundirían las enfermedades e intoxicaciones. Así que no, no te gustaría. Por lo tanto, abstente si te das cuenta de que está mal que todos lo hagan. Piensa que no solo eres tú, son muchísimos otros que creen lo mismo que tú.
16. Muy probablemente te has cansado de escuchar la misma canción ecológica de siempre. Pero sigue siendo igual de necesario: economiza la luz, repara fugas de agua, denuncia las fugas de la calle, recicla tu basura, no tires basura en la calle. Esas pequeñas cosas también hacen que el mundo vaya cambiando.
17. Involúcrate en la educación de tus hijos. La escuela enseña, pero a veces no lo hace de forma completa. Trata de complementar lo que vayan aprendiendo en la escuela, platica con ellos, infórmate si no sabes algún tema, y si puedes dales una ayudadita a los amigos de tus hijos. Involucrarse seriamente en lo que aprenden tus hijos también es parte de ser un ciudadano, porque les estás enseñando cómo serlo.
18. Hay muchas páginas de internet en las que puedes hacer peticiones y recabar firmas. Es una de las mejores maneras para que la sociedad civil se entere y gracias a sus firmas se remedien situaciones injustas. En Change.org, por ejemplo, puedes pedir ayuda a las personas para cualquier atentado a los derechos humanos.
19. También puedes hacerte miembro de alguna organización que defienda los derechos humanos. Siempre hay causas por las cuales luchar y que necesitan ayuda.
20. ¿Sabes que tú puedes ayudar a que las leyes cambien? Si tienes una idea sobre una ley, acércate a tu diputado local o senador: con un poco de suerte, puedes exponerle tus dudas, presentar un escrito, y colaborar en la legislación mexicana. Y si tu diputado no ha respondido como esperabas, también
21. Puedes entrarle a la vigilancia de tus gobernantes. Un ejemplo de ello es la iniciativa de “Sigue a tu diputado” (http://sigueatudiputado.com/), en donde te responsabilizas de vigilar a tu diputado y de revisar que esté haciendo correctamente su trabajo. ¿Te imaginas como sería México si diez mil personas vigilaran a los legisladores y gobernantes, y los expusieran a la luz pública? Seguramente los gobernantes serían más eficaces y se sentirían más responsables de lo que están haciendo. Hay muchas iniciativas en este sentido, infórmate y comprométete a vigilar, por el bien de México.
22. ¿Crees que hay situaciones injustas en México?  Estas situaciones  proliferan cuando nadie se entera. Pero hay muchas formas de denunciar  las injusticias: una de ellas es la manifestación pacífica. Gracias a las protestas de grupos ciudadanos, la gente se entera de lo que esconden los poderosos. Otra forma es el boicot ciudadano a productos o empresas, una forma muy útil de protesta (En otro artículo hablaremos de estos tipos de protesta). También puedes manifestarte creativamente, por medio del arte. Un ejemplo de esto son los performances, flash-mobs, instalaciones o escritos literarios. Quizás no seas un gran artista, pero si tienes alguna inquietud siempre hay grupos a los que puedes ayudar, para que la gente conozca lo que está sucediendo en su país.
23. A nuestro juicio, esta es la medida más importante: muchos de los ciudadanos no se sienten orgullosos de su país, y creen desanimados que no se puede hacer nada para resolver los problemas que nos aquejan. Por eso, prefieren a los otros países y a otras sociedades antes que la suya. A eso se le llama malinchismo Pero antes que nada México está constituido por lo que hacemos y por lo que somos, y hablar mal de México es hablar mal de nosotros. Por eso, nuestra última recomendación es que tomes conciencia  de lo grande que es México: interésate por su historia, por su geografía, por su inabarcable biodiversidad, por sus decenas de lenguas, de grupos étnicos, por su productos originarios, por todas las maravillas que tiene nuestro país y que quizás no hemos notado.
24. Y siéntete orgulloso de pertenecer a este país. Porque además de lo que es, México es grande por lo que puede llegar a ser. Y esto solo sucederá si quieres a México y te comprometes con él para cambiar lo que encuentras mal. Te garantizamos que si te llenas de este espíritu y lo compartes, los cambios no tardarán en llegar.
25. ¿Tienes más ideas? Compártelas con nosotros, solo así podremos construir una ciudadanía fuerte. Nos encantará escuchar tus sugerencias y comentarios.
            


[1] En http://www.ifai.org.mx/SolicitudInfo/SolicitudInfoPublica



lunes, 16 de julio de 2012

LA DESFACHATEZ POST ELECTORAL



Por: Omar Méndez C.
Integrante del Colectivo Machincuepa
Twitter: @Omarmca


        Han transcurrido quince días de las elecciones presidenciales, así que el motivo de escribir estas líneas es para expresar mi opinión de nuestro accidentado proceso electoral y de sus (des)afinados personajes. Debo aceptar que he percibido un  eco desencajado en muchos mexicanos que, como yo, sabemos que tuvimos elecciones impensables aunque muy predichas. El miércoles cuatro de Julio, el IFE hizo un recuento de los votos y comenzaron a finiquitar sus anticipadas conclusiones: Peña Nieto sería el nuevo (y bien peinado) presidente de México. Sin embargo, y contrario a lo que el presidente Calderón y el consejero electoral Leonardo Valdés Zurita dijeron, la percepción general de estas elecciones por nada irradia ejemplaridad o limpieza; al contrario, han sido aún más polémicas que el 2006 debido a factores varios: la apcetación del fracaso presidencial con incierta dignidad de la “demócrata” Josefina Vázquez Mota, un discurso triunfalista de EPN lleno de orgullo y confianza, las felicitaciones del presidente Calderón y del Instituto Federal Electoral (IFE), todo lo anterior con sólo el .04% de votos computados. Pero lo más lastimoso tanto del PRI como de nuestro sistema “democrático” se dejó ver días después. 



El dinosaurio reloadead

Muy pronto el Partido Revolucionario Institucional (PRI) quedó en evidencia por la compra de millones de votos. Al día siguiente de las elecciones, una gran cantidad de ciudadanos  se manifestaron y cerraron las calles en indignada protesta por no haber recibido el pago por la compra de su voto. Horas después se dio a conocer que el establecimiento Soriana de ciudad Neza estaba repleto de "simpatizantes" priistas que buscaban con urgencia hacer válida la tarjeta de regalo que se les había obsequiado a cambio de su voto, urgencia motivada por el temor a que dicho partido las cancelara. Este fenómeno, ahora conocido como el SORIANAGATE, hizo evidente el acarreo de personas a los actos públicos por el partido, y también dejó al descubierto las alianzas con los medios de comunicación y el acarreo de "Jóvenes Adultos Mayores", gracias a diarios de gran prestigio y de la prensa internacional. Pronto se supo que el PRI nuevamente había excedido el gasto de campaña: también se hizo público que compró votos, amenazó y golpeó activistas y ciudadanos, se alió con redes de narcotraficantes, y realizó todo lo que estaba en sus manos para ganar, ello ante un Instituto Federal Electoral (IFE) incapaz de sancionarlo, y un Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE) débil e impotente ante la mirada encolerizada de ciudadanos buscando justicia y verdadera democracia.




Una ilegibilidad más

La tecnología y las redes sociales hicieron llegar a miles de ciudadanos fotografías de las sábanas electorales comparadas con el registro del PREP, donde había actas "ilegibles" con perfecta legibilidad, votos excediendo hasta en un 350% la capacidad de la casilla, miles de urnas quemadas, votos no contabilizados, casillas que cerraron temprano por supuesta falta de boletas, las cuales aparecieron anuladas después, y más de dos mil irregularidades varias, señaladas y demandadas tales como "mapacheo electoral", "halconaje infantil", entre otras.
De nueva cuenta, el IFE se ve inmerso en sospechosismo. Frente a esto, ciudadanos y partidos políticos exigen que se respeten las elecciones y los resultados. Pero bien vale la pena recordar que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en el programa de tercer grado descalificó al Instituto Federal Electoral, y manifestó su desconfianza en las instituciones. Esto fue ampliamente criticado, hasta que dos días después aparecieron actas con folio duplicado en algunos estados de la república. Es posible que se trate de un error humano, pero un error costoso para la credibilidad de muchos mexicanos que ven al IFE como un apéndice del sistema político prianista, donde la gran farsa electoral es en realidad un gran tráfico de influencias y arreglos partidistas.


¿Me estás oyendo, inútil?

Mucho ha sido cuestionado el PAN por negar el "voto útil" a AMLO, e inclusive han sido señalados como culpables de la derrota. Es un hecho que su negativa a apoyar al candidato de “izquierda” (contrario a lo sucedido en el 2000, cuando Fox recibió gran apoyo de votantes perredistas) a sabiendas de la nula posibilidad de triunfo de JVM fue algo que minó la estadística electoral, pero la derrota también está enmarcada por otras situaciones menos telenovelescas. La elección de AMLO sobre Marcelo Ebrard marcó una pauta preferencial y revivió fantasmas de hace seis años: era más fácil una guerra sucia contra AMLO que contra Ebrard. Del mismo modo, la efervescencia con la que los seguidores pejistas defendía a su candidato hizo pensar que la intolerancia e intransigencia sería una bandera clara en el mandato presidencial obradorista. No obstante, parece poco factible defender de otra manera  a alguien quien ya ha sido dos veces burlado y humillado por procesos “democráticos”: como bien dijo López  Obrador, él no representaba a un partido, sino a un movimiento. Es de llamar la atención también los efusivos festejos y las burlas de panistas en las redes sociales tras la derrota de López Obrador, y la poca preocupación hacía su propio partido, que se encuentra en plena debacle, sucesos que han afianzado más la percepción que tanto PRI como PAN persiguen los mismos intereses.


Mercado de abasto

Sin ser aún presidente, Enrique Peña Nieto ya es repudiado, negado y deslegitimizado. De llegar a ser mandatario, contará con un historial caricaturesco que posicionará a México en la ridiculez y la amnesia. Aquí un pequeño recuento de los vastos  conocimientos populares que se tienen sobre él: ¿No nos bastó con que su padrino sea Montiel? ¿No nos bastó que sea amigo de Rodrigo Medina, Ulises Ruiz y Mario Marín? ¿No nos bastó su relación con Codwell y Yarrington? ¿No nos bastó su nula capacidad de improvisación discursiva y su limitada cultura general? ¿No nos bastó que no supiera citar tres libros al presentar un supuesto libro de su autoría en la feria internacional del libro? ¿No nos bastó que haya violado derechos humanos en Atenco? ¿No nos bastó que no supiéramos su gabinete? ¿No nos bastó que “The guardian” le hiciera honor a su nombre y nos diera muestras para noquear al candidato? ¿No nos bastó que sea del PRI? 

¿No nos bastó para anticipar que sería el rey del cochinero electoral?


Cáscara de plátano

La palabra “fraude” se relaciona tajantemente con las elecciones 2006. Es por eso que en esta ocasión AMLO, dentro de su concepción amorosa, ha marginado dicho concepto y ha actuado, desde la legalidad, por la impugnación de las elecciones, presentando muestras y evidencias de las miles de irregularidades. En aquel 2006 López Obrador fue la burla de muchos ciudadanos al invocar una y otra vez el fraude, y fue señalado por panistas de no aceptar la legalidad. Sin embargo, son los mismos panistas quienes también han olvidado a aquel Maquío del 1988, declarando fraude en las elecciones donde triunfó Salinas de Gortari, aquel Maquio que proclamó un gabinete alternativo y “legítimo”. Han pasado muchos años, y hoy no es López Obrador quien se apropia de la palabra fraude: somos miles de mexicanos los que creemos que las irregularidades son suficientes para dar marcha atrás las elecciones, impugnarlas y declararlas fraude. Somos miles de mexicanos que estamos hartos del monopolio político del país, y que creemos que en este momento crítico de la historia de nuestra nación no podemos permitir otra “cogida” más.


Se levantó y anduvo

El movimiento #YoSoy132 ha sido la punta de lanza de la resurrección estudiantil, nacido en un contexto de debate y diálogo con el candidato del PRI. Ante la poca respuesta y cinismo de Enrique Peña Nieto al responder a cuestionamientos incisivos, el movimiento surgió para motivar a millones de jóvenes y no tan jóvenes a salir a las calles, a manifestarse, a exigir que los medios de comunicación trabajarán con imparcialidad y ética, y a luchar por una democracia justa en México. Ha sido criticado como movimiento, aduciendo que apoya a un candidato y partido, y que persigue fines políticos, críticas realizadas desde el PRIAN, que no han surtido efecto, principalmente debido a la claridad con la que se presenta el movimiento 132. Mas no sólo valdría resaltar la génesis del movimiento ni lo que ha logrado como tal: ha motivado tantas cosas en tantos mexicanos, como por ejemplo que en el extranjero haya más de 5 movimientos #YoSoy132, Barcelona, Madrid, Berlín, etcétera. En México, los estudiantes vieron en aquellos colegas de la universidad Iberoamericana un ejemplo a seguir, se formaron frentes universitarios, movimientos juveniles, se llevaron a cabo asambleas, se logró  una lucha concientizada, con ideales, hay ganas de que en México los estudiantes valgan, se recordó con emoción los tristes acontecimientos de estudiantes en el pasado, los jóvenes se reconocían el uno con el otro, se contagió el deseo de un mejor México y es algo que #YoSoy132 nos hizo recordar.



El claroscuro

La moneda está en el aire. En el recuento voto por voto, López Obrador perdió una elección más; trampa por trampa, el PRI ganó de nuevo, tras doce años de estar alejado del poder. Pero queda claro que no se aceptará una imposición. La democracia se está construyendo, hay precaución, no será fácil, los ciudadanos movilizando, las redes sociales están politizadas y sinuosas. La lucha ya se inició, los niños observan lo que los jóvenes y adultos manifiestan. Bravo, México, porque ya no estás callado, Bravo, México, porque no queremos imponer a un candidato sino a la democracia y la legalidad, Bravo, México, porque somos muchos, Bravo, México, porque te nos saliste de las fronteras. Bravo, mexicanos, por que la lucha es de todos y no de unos cuantos, y ahora lo sabemos.

viernes, 29 de junio de 2012

“QUÉ LEJOS ESTOY DEL SUELO DONDE HE NACIDO…”


Por: cris teen-a
Twitter: @unanssprechlich
Colaboradora invitada





dicen que alguien habrá de servirse de los arrepentidos y en este caso, no puedo más que, con toda la pena (sí, en nuestro uso de “pena: vergüenza” y en el uso de “pena: dolor”, que es con el que en este lado del mundo la palabra se halla asociada) que puedo sentir, reconocer uno de los más graves errores que he cometido desde hace… bueno, digamos, toda mi vida: el haber estado en la burbuja del desinterés con respecto a la política, la economía, la situación de antaño y la actual de nuestro, por ahora, lejano país. no es que mis problemas fueran más importantes, es que simplemente, no me concientizaba de la gravedad de lo que estaba ocurriendo a mi alrededor… y eso que estudié FILOSOFÍA. ya lo sé, es deplorable que lo ponga en esos términos, pues, por muy interesante que pudiera resultarme lo dicho en LEVIATÁN, EL CONTRATO SOCIAL o EL PRÍNCIPE, no conectaba. yo estaba muy contenta leyendo y escribiendo sobre el lenguaje y no, honestamente, no llegué a analizar discursos políticos, como para poder argumentar en mi defensa que tuve algún interés genuino en lo dicho por la gente que “ha estado a nuestro cargo” (por no decir, “cargándonos”). me daba lo mismo, aunque sí llegué a votar en dos ocasiones: en 2006, para las elecciones presidenciales y en 2010, para elegir al gobernador de mi estado, VERACRUZ.

en esta ocasión, es el sistema el que se servirá de esa condición valemadrista “tan principios de 2012” que estuve presentando, pues, por el hecho de no haberme dado de alta a tiempo en el CONSULADO GENERAL DE MÉXICO EN BARCELONA para votar, he ahogado un grito de desesperación, pidiendo ayuda y sobre todo, un cambio, tanto para que esa ayuda se haga llegar, como para que el panorama rojo oscuro que ha ido coloreando los campos y el pavimento de nuestro suelo, vaya recobrando sus tonalidades naturales. no obstante, pienso, aún cuando el reloj haya dejado caer toda la arena que estaba en el depósito superior, las letras me permiten voltearlo al revés y hacer que la arena vuelva a caer, tal vez, un poco, a mi favor. sé que con esto no estoy cambiando ni un ápice de lo que podría cambiar si hubiera votado esta vez, que realmente es una disculpa de las tantas que deberíamos pedirle a MÉXICO por actitudes como la mía, pero, también, por todo lo demás y una manera de hacerlo, es invitando a los lectores que están haciendo lo mismo, es decir, viviendo con el “gane quien gane, vamos a seguir igual”, o en la inopia, o en la indecisión, a alzar la voz mediante el voto, un voto bien razonado y que no esté sujeto a todo el bombardeo propagandístico del que hemos estado siendo sujetos desde tiempos inmemoriales.

sería mucho pedir que ese voto tampoco estuviera sujeto a la tradición familiar de elegir siempre los mismos colores o incluso, a los rostros que nos pudieran resultar más cercanos que lejanos, ni a las promesas en corto de “si tú…, yo…”. me parece que este 10 DE JUNIO, además de haberse llevado a cabo las simultáneas manifestaciones de #YOSOY132, en el debate, tuvimos a los cuatro candidatos en un retrato de cuerpo entero y este espacio no es para escribir sobre cómo los percibí o cómo me hubiera posicionado en caso de haberme encontrado en la casilla que normalmente ponen en la escuela que queda a la vuelta de la casa de XALAPA el 1º DE JULIO o habiendo hecho el trámite necesario para que mi papeleta ya estuviera allí, sino, para decir que, por favor, piensen que una acción tan sencilla como ésta tiene la potencia de encaminar al país a donde nosotros queremos hacerlo llegar o, mejor, de hacer que la utopía se vuelva alcanzable. es algo procesual, desde luego, pero mejorar siempre es un proceso, ¿cierto? entonces, hagamos lo que sea necesario para conseguirlo, aunque, eso sí, con los ojos bien abiertos para ver los posibles escenarios en los que podríamos encontrarnos. y para todos los que se hallen con una frustración similar, es decir, con ese sentimiento amargo generado por la impotencia que nos supone estar tan lejos, el alcance del tiempo y el motivo particular que haya sido… fue una grave equivocación no habernos pronunciado, pero aún podemos hacer algo para remediarlo: informarnos, unirnos y crear conciencia, mas no mediante la imposición de la perspectiva que ahora tenemos por estar a la distancia, sino, favoreciendo al cuestionamiento entre nuestra gente. ése es el papel que a esta clase de arrepentidos nos corresponde desempeñar y considero, debemos cumplir con ello con responsabilidad y compromiso. de ser así, tal vez, sólo tal vez, nuestros gritos de ayuda se verán reforzados por la garganta de los demás y el cambio por el que tanto abogamos desde aquí, pará allá, podría ser fáctico. 




NOTA: Por indicaciones de la autora, se ha respetado el formato de minúsculas y mayúsculas que ella ha utilizado en el texto. 

miércoles, 27 de junio de 2012

VOTO A VOTO SE CONSTRUYE EL FUTURO



Por: MarthaYlenia
Colaboradora invitada

Si fuera una persona bienpensante, que se ciñe a los datos técnicos y que encuentra confianza y comodidad en los lugares comunes, tal vez sería más fácil para mí encontrar razones para creer que las elecciones del próximo domingo tienen ya resultados inequívocos.         

Afortunadamente no lo soy.

Mientras los opinadores dan por hecho el triunfo de Peña Nieto, yo creo que falta lo más importante: la decisión de la gente. Y antes de que me acusen de idealista -y si me acusan qué mas da-, estoy convencida que ese es el sentido de la democracia.

Otra cosa es creer que el aparato corruptor del PRI está engrasado y funcionando a toda su capacidad. Eso, yo que creo muchas cosas, también lo creo.

Ejemplos sobran. Ahí están los videos en los que se evidencia el pago por comprometer votos, las fotos, las boletas duplicadas, las montañas de chácharas para regalar, el dinero inexplicable, los monederos electrónicos que tendrán depósitos después del 1 de julio, etcétera.

Eso todos los sabemos. Las autoridades electorales también lo saben. Nadie hizo, hace o hará nada al respecto.

Y mi punto es ese.

Las prácticas antidemocráticas en el país siguen redituando en triunfos electorales. Si esto no es una profunda contradicción ideológica y de práctica política, entonces se trata de una democracia marciana. 

El PRI, fiel a su naturaleza dinosáurica, desconoce cualquier tipo de evolución. En consecuencia, nos desconoce completamente como sociedad. De ahí que el surgimiento del movimiento #yosoy132 sea un fenómeno poco menos que paranormal para ellos.

Ahí están Ruiz, Marín, Deschamps, Yarrington, Moreira y Salinas, entre muchos otros, sin haber sido tocados por la justicia o expulsados del partido. El PRI no lo necesitó para ganarse la confianza de mucha gente, porque aún hay quienes no necesitan que un político elegido democráticamente se gane su confianza, sino que “reparta de lo que se roba”. Y esa gente es su base social, su índice de aprobación y su fuerza bruta electoral. Sacarlos de su letargo y de sus urgencias para ofrecerles condiciones de prosperidad (educación de calidad, salud de calidad y trabajo bien remunerado), evidentemente significaría para el PRI un suicidio.


De ganar, sería la confirmación de que tenemos una enfermedad grave como sociedad. Con la mayoría absoluta, sólo tendrá el contrapeso de un gobierno de izquierda en la capital y algunos diputados y senadores. Presidente, legisladores y gobernadores priistas repitiendo la película de hace 70 años.

Si no me creen, tampoco crean que miento. Menos que exagero.

Del PAN y Josefina, a saber: un partido conservador y esquizofrénico, que por un lado defiende el “derecho a la vida” del cigoto y por otro lado emprende una guerra que ha arrojado 60 mil muertos.

Una candidata con un discurso para la mujer de los años cincuenta. Lo más progresista que se le escucha en su agenda mujeril es que tenemos derecho a reconocimiento, trabajo y oportunidades. Yo no tengo una sola amiga que eso no lo sepa ya.

Con sus perlas, falda recta abajito de la rodilla, peinado para no despertar suspicacias, sonrisa amable y tono dulce, Josefina no me representa a mí ni a las mujeres mexicanas que conozco.

No tiene un historial como servidora pública que tenga un solo mérito o una ruptura con viejas estructuras o sistemas. De hecho en su campaña estuvo el funcionario público (Horcasitas) que nunca aceptó ninguna responsabilidad (aunque fuera moral) por los 49 niños muertos en una guardería del Seguro Social, siendo él director de dónde creen: del Seguro Social.

Menos aún, Josefina pertenece a un partido que haya significado un cambio democrático real. La joya de la corona panista son las cifras macroeconómicas. ¿Y? Eso no es ejercicio eficaz de gobierno en un país con 52 millones de pobres.

Y claro, Andrés Manuel.

Cobijado por un partido absolutamente cuestionable por donde lo miren, el PRD. Y otro dos parásitos, PT y Movimiento Ciudadano.

Andrés Manuel cerró Reforma. Uy, muy mal. Aún conozco gente que no lo supera, que eso y no la creación de un nuevo impuesto (IETU), la fuga y empoderamiento del Chapo, o la corrupción rampante en los “festejos” del Bicentenario (Estela de Luz), los tiene indignados hasta hoy día.

¿De los 60 mil muertos y los niños de la guardería ABC ya había escrito, verdad?



Bueno, pues este hombre cerró Reforma porque el IFE no quiso hacer recuento de las boletas electorales para corroborar un mínimo margen de “pérdida” de 0.56% en la elección 2006. Había que aceptar sin chistar el resultado. El voto por voto, casilla por casilla resultaba una petición dogmática para la autoridad electoral. Y no una petición que abanderamos casi dos millones de mexicanos.

Mandó al diablo a las instituciones frente al ataque directo y frontal de todo el sistema en su contra (desafuero, un IFE con un consejero presidente negociado por Elba Esther Gordillo, guerra sucia y abiertamente cínica por parte de la iniciativa privada, etcétera).

Critica la parcialidad de los medios. Y los medios, por supuesto, se revelan a dicha acusación desde su coto de poder monopólico, su arrogancia y su pobreza periodística.

Los tópicos que no pasan de moda –llevo escuchándolos 6 años-, son que es un chavista, un comunista, un robacasas y patrimonios. Que nos va a llevar el carajo con él.

Y yo me pregunto qué es el carajo sino este país como está exactamente hoy.

Ahí está la confirmación del complot, por lo que lo acusaron de paranoico. Seis años después, pero ahí están las cifras y la estrategia a detalle revelada por The Guardian. 

Vi a un Andrés Manuel que no reconoció la corrupción de gente cercana a él (Bejarano, Ponce e Imaz), lo vi emprender la locura de la presidencia legítima, no asistir a un debate, creer que era invencible cuando en realidad era vulnerable como el que más, y finalmente, lo vi, lo vimos, morder el polvo.

Hoy veo a un López Obrador que ha construido un proyecto posible. Y que para ello ha elegido a la gente más preparada. No perredistas, ni petistas, ni con un cargo público está pagando compromisos previamente adquiridos.

Creo en Marcelo Ebrard porque vivo en esta ciudad y he visto su profunda transformación. Espero que la ciudad sea la escala de lo que puede ser el país.

Creo en Juan Ramón de la Fuente porque recibió una universidad en crisis después de la huelga y la supo posicionar de nuevo como la gran institución que es. Si algo vale la pena en esta país, sin temor a equivocarme, es la Universidad Nacional Autónoma de México.

Creo que Manuel Clouthier puede de verdad comprometerse con la legalidad y la transparencia que le urgen a las dependencias de gobierno. 
Creo que en el proyecto de país que encabeza Andrés Manuel, tiene prioridad el combate a la pobreza y a la marginación y no el beneficio de unos cuantos que se hacen inmensamente ricos.

En todos los aspectos me convence el fondo del cambio verdadero porque creo que este país necesita una oportunidad y una transformación. A cambio de mi voto, le voy a exigir un gobierno moderno, plural e incluyente.

Hace unas horas en el Zócalo prometió no más corrupción, economía estable, educación, salud, atención a víctimas del delito y el aprovechamiento y respeto a nuestros recursos naturales. Insistió en no tener compromisos con nadie que deba pagar a costa del pueblo.

Dijo que no nos va a fallar y en la apoteosis del romance, ante casi millón y medio de personas que le gritábamos “presidente”, dijo que amor con amor se paga.

Yo no quiero que me ame. Quiero un país sereno, justo, libre y con oportunidades. Y en su proyecto, encuentro la esperanza de que así sea.

La elección se resuelve el primero de julio con nuestros votos. No antes.

¿POR QUÉ VAMOS A LA SEDE DEL PERIÓDICO "EL PAÍS" EN BARCELONA?


Por: Colectivo Machincuepa
Con información de: Yo Soy 132 Barcelona

Como parte de las actividades para apoyar el voto informado en México, los integrantes del movimiento #Yosoy132 Barcelona realizarán una manifestación pacífica enfrente de las instalaciones del periódico El País. En México se hará una cadena humana alrededor de Televisa y TvAzteca a las 12 del mediodía, mientras que en Barcelona se hará de manera simultánea a las 7pm afuera de las oficinas del diario El País, en protesta por su papel en la cobertura de estas elecciones. Los integrantes nos han hecho llegar este texto en el que explican el porqué de esta movilización:


¿Porqué vamos a la sede de el periódico ELPAíS en Barcelona?

  •     Porque sabemos que el Grupo PRISA, accionista mayoritario de ELPAÍS, tiene un acuerdo con Televisa por el cual posee 50% de Radiopolis, su red de emisoras de radio;   
  • Porque sabemos que dicho acuerdo violó la Ley Federal de Radio y Televisión que establece que las empresas de radiodifusión solamente pueden ser propiedad de ciudadanos mexicanos;
  •  Porque el acuerdo PRISA-TELEVISA representa la forma en que la política mexicana está al servicio de intereses oligárquicos nacionales e internacionales, contando con el beneplácito del ex Presidente Fox;
  • Porque no olvidamos la censura de la mancuerna PRISA/TELEVISA ejercida contra Carmen Aristegui, una de las periodistas más comprometidas con la democracia en México;
  • Porque aún tenemos fresco el recuerdo de que, en una elección enmarcada por la controversia, ELPAÍS declaró en 2006 ganador a Felipe Calderón antes de que el propio Instituto Federal Electoral diera los resultados definitivos;
  • Porque en el 2012 hemos sido testigos de una cobertura parcial por parte de ELPAÍS de la campaña electoral mexicana, siendo evidente el sesgo informativo a favor candidato del PRI Enrique Peña Nieto;
  • Porque ELPAÍS nos negó derecho de replica ante el artículo del priísta Otto Granados (08/06/2012) en el que se presentaba una visión sumamente tendenciosa sobre la coyuntura electoral en México
  • Porque ELPAÍS ejerce una doble moral: Dentro de España se considera un periódico de línea editorial progresista, pero hacia América Latina su línea editorial es dominada por los intereses económicos de sus accionistas.


Por todo esto y por que exigimos una Democracia Real en México, acudimos a la sede de ELPAÍS en Barcelona a decir: ¡BASTA DE MANIPULACIÓN Y DESINFORMACIÓN!


#YoSoy132 Barcelona







¿ADIÓS A LA PRIMAVERA MEXICANA…? A solo unos días de las elecciones presidenciales en México.


 Por: Mayra Flores
Integrante del Colectivo Machincuepa


Estamos a menos de una semana para que termine la primavera, está “primavera mexicana” tan mencionada que marcará sin duda el rumbo de México en las próximas elecciones para elegir al presidente en el siguiente sexenio.

En mis 28 años de vida, yo nunca había visto algo así. Lo  verdaderamente inédito en esta temporada ha sido la intensísima  participación ciudadana. Desde Cataluña y en diversas partes del mundo en los últimos meses, ha habido un gran interés por los sucesos que están aconteciendo en torno a las elecciones en México, lo cual muestra que no por el hecho de vivir en el extranjero existe indiferencia al respecto. Muy por el contrario, ahora hay una profunda preocupación, y fruto de esto una colaboración de la ciudadanía dentro y fuera del país con debates, manifestaciones, concentraciones, colectivos, asambleas, etcétera, que han sido parte de esta primavera que está por concluir.

Cataluña no fue la excepción. Unos días después del calamitoso encuentro de EPN en la Ibero, en Barcelona comenzó a notarse la llamada “Primavera mexicana” con una manifestación masiva en el Ajuntament de Barcelona a favor de AMLO, donde acudieron más de cien mexicanos ondeando banderas y carteles con consignas a favor del candidato .

Del mismo modo, asociaciones como AME (Asociación de Mexicanos en España) y Diógenes realizaron encuestas y un simulacro para ver por quién votarían los mexicanos residentes en Cataluña en las elecciones de este 1 de julio. El resultado fue avasallador, con el 80% a favor Andrés Manuel López Obrador.

Otro evento, realizado el 29 de mayo, fue convocado por la Universidad Pompeu Fabra para estudiantes mexicanos en Barcelona la conferencia del Dr. Arnulfo Valdivia Machuca, titulada “Diálogos sobre México y el voto en el extranjero de sus connacionales” fue programada a las 18:00 horas y a la cual el Dr. Valdivia (Vicecoordinador de Atención a Mexicanos en el Exterior, de la Campaña del Lic. Enrique Peña Nieto) no asistió. Mas esto no fue sino fructífero, ya que  espontáneamente se llevó a cabo una asamblea con aproximadamente 70 mexicanos, que se unieron bajo el membrete de #Yosoy132BCN. Se realizaron acuerdos, se dieron a conocer colectivos y futuros eventos para concientizar a la población que radica actualmente en el extranjero.

Igualmente, el grupo YO SOY 132 Barcelona llevó a cabo la realización de un video para difundir el descontento de los jóvenes ante la manipulación mediática, y para exhortar a la difusión y asistencia a la marcha del día 10 de junio en Plaça Sant Jaume a las 17 hrs. Dicha movilizacón fue todo un éxito pues, con el título “Por un México informado, crítico y con una democracia auténtica”, asistieron más de 200 personas con pancartas, porras, banderas e informando la situación actual del país.

Unos días después, el evento “Si México arde, Barcelona también” se llevó cabo en el centro de Barcelona. Cada participante encendía una vela, demandando simbólicamente con ello una democracia real en México, y exhortando a seguir el debate realizado por el grupo de estudiantes a los candidatos a la presidencia (excepto EPN, el cual no aceptó asistir). A está concentración asistió el escritor Jorge Volpi, después de su conferencia “El caballero de las letras” dedicada a la figura de Carlos Fuentes en Casa América Catalunya, luego de que de forma espontánea una simpatizante del #Yosoy132 Barcelona lo invitara a participar en dicho evento. Volpi se apersonó para encender una vela,  e incluso dirigió un pequeño mensaje con su opinión acerca del movimiento.

Todos estos actos son solo una muestra representativa de lo que se está gestando en México: una nueva conciencia ciudadana. Tal movilización social en el sexenio pasado no hubiese sido posible (y menos aún, estando desde el extranjero) ya que no existía este nivel de hartazgo del pueblo mexicano ante la situación insoportable que en la actualidad se presenta. También es cierto que hace seis años las redes sociales no jugaron el papel central que ahora están desempeñando. Es sorprendente el gran entusiasmo de niños, jóvenes y adultos por manifestar su repudio y desaprobación a un sistema autoritario, así como proponer soluciones a esta situación. Esto es lo primero que hay que defender.

Pero esto no es lo único que debemos proteger: no solo el entusiasmo es suficiente, también es necesaria la participación ya sea por medio del voto, asistiendo a las concentraciones, o con medidas ciudadanas después del primero de julio. Solo así se podrá tener una verdadera comunicación que no obstruya la democracia en México. Que entre todos se puede lograr, eso es lo que he aprendido estas semanas. Desde Catalunya, y como mexicana, me alegro de que nos espere esta tarea de preservar la "primavera mexicana".

viernes, 15 de junio de 2012

LA PRIMAVERA MEXICANA, EL MÉXICO MADURO Y EL MÉXICO PODRIDO

Por: Adolfo Upsset
Colaborador invitado

Uno tiene la impresión, cada vez que vuelve a México, que las cosas no cambian. A nadie se le ocurrió ocultar los cables eléctricos bajo el pavimento, y aún cuelgan como tendederos del progreso desenfrenado. Nadie pensó aún en ponerle límites a los luminosos de neón que invaden las autovías. Ni nadie cayó en cuenta en que la solución no es hacer un segundo piso al periférico, sino ponerle freno al creciente uso del vehículo privado, despidiendo ingentes cantidades de petroleo quemado por el escape. Uno tiene la impresión, cada vez que vuelve a México, que la torre Latino sigue siendo el edificio más alto, por mucho Paseo de la Reforma que exista. Y es que en Tacuba las enchiladas verdes siguen sabiendo a lo mismo, y en Sanborns siguen sirviendo café aguado. Y lo mismo, desde el malecón veracruzano hasta las rocas de Acapulco.

Y eso que México ha tenido la oportunidad, los últimos veinte años, de convertirse en un país del primer mundo. Un crecimiento económico sostenido, y la idea persistente que México ya es una potencia emergente han sido repetidas hasta la saciedad. Dejar atrás aquella etiqueta de "país en vías de desarrollo" fue un objetivo de los dos gobiernos panistas y de los últimos priístas desde que el nefasto Salinas dejara el país en la ruina. México ha crecido económicamente, se ha internacionalizado, y el turismo lo ha enaltecido hasta grado máximo. Los últimos gobiernos priístas y los dos panistas han fijado sus objetivos en el crecimiento económico, en parte conseguido y han errado en el crecimiento social, un fracaso monumental. México no ha sabido gestionar esos valores, fallando en los grandes retos estratégicos del país, y eso lo ha llevado a un atolladero como el actual. 

Un momento en que sectores sociales, desde universitarios hasta campesinos, desde escritores a ganaderos, han iniciado una ardua batalla, llamada "Primavera mexicana", con ánimos de incidir en el panorama político y social, cambiarlo y movilizar los ciudadanos para conseguir, aunque el motivo suene muy utópico, "un México mejor". Colectivos y movimientos como el Yosoy132, el Movimiento por la Paz... revolucionan las redes sociales con mensajes a favor de la paz, en contra de la manipulación, en contra de los mensajes de las grandes televisoras, en contra del candidato priísta... algo que ha sabido aprovechar el candidato del PRD para difundir su mensaje de cambio en los sectores más indignados del país, entre los cuales la juventud universitaria y la intelectualidad izquierdista tienen mucho que decir. Ellos no son la "Primavera mexicana", porque tienen ya un discurso maduro, tostado ya a base de palazos en la calle, lecturas políticas y sociales, asambleas colectivas y argumentos reflexionados. Quizás este México maduro, que votará a su presidente por primera vez, tenga un papel importante en estas próximas elecciones. Pero me parece que no será determinante. Y no lo será con la desacreditación sistemática y supina del candidato que no es de su gusto, sino con una invitación democrática a la elección responsable y reflexionada de aquél que creen que es mejor para sus intereses, y para los del país.

Existe también el México podrido. Aquel México enquistado en todos los partidos, en todos los grupos sociales, en todas las universidades, en la calle y en las empresas, en el campo y la ciudad. Un México anclado en las corruptelas del teje-maneje, de la compra-venta de favores, de la mentirijilla que no hace daño. Un México plagado de favoritismos que mantiene en el poder de los sindicatos personajes de un submundo de novela gráfica. Un México que se ríe de su propio sistema educativo, condenando al ostracismo a las nuevas generaciones de mexicanos y mexicanas. Una clase política con buenos ideólogos, pero con nefastos gestores. Caciques locales, policías corruptos, maestros incompetentes, y un narcotráfico que campa a sus anchas a lo largo del territorio, coaccionando a campesinos, chamacos desgraciados y politiquillos de tres al cuarto. Como Hamlet, algo huele a podrido en México.

Sin embargo, existe en México una gran masa social, alejada de la juventud capitalina y universitaria, que ni usa las redes sociales ni los celulares, que desconoce la buena gestión del PRD en el Distrito en cuanto a limpieza y seguridad, pero que también desconoce la internacionalización de las empresas mexicanas gracias al PAN, o el buen papel municipalista de los gobiernos del PRI. O, si me permiten, las buenas ideas del bigotón de Quadri. Porque todos tuvieron cosas buenas. Y un país democráticamente avanzado debe saber reconocerlo, y cualquier intelectual con dos dedos de frente, sabrá que es verdad. Este es el México del labriego oaxaqueño, de la artesana chiapaneca, del anciano que pasea en San Luis, de la chica que trabaja en el Oxxo de Guadalajara, del médico de un pueblo de Baja California, del alcalde honesto de una ciudad de Tamaulipas, del mariachero de Cocula, del pequeño empresario de Nuevo León, del chamaco del kinder de Culiacán. Un México que va y que viene, que no lee programas de partidos, que vota el que le parece que va a ser el mejor de los malos, el desencantado, el que se preocupa de los frijoles del día a día.

Ellos son la primavera. La primavera que espera, y que vendrá. Ellos son a los que México tiene que convencer.