Mostrando entradas con la etiqueta extranjero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta extranjero. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de junio de 2012

"EL CHOQUE CULTURAL: De Tijuana a Barcelona"


Por: Arlene Orduña Bayliss
Colaboradora invitada
@ArleneBayliss
www.facebook.com/viajeconescalas


“Es cuestión de tiempo, de adaptación, 
poco a poco te convertirás en un camaleón 
y tomarás forma de Barcelona,  no te darás cuenta “
… Me han dicho muchos.


Aún pensando en que puede ser más sencillo llegar de México a España por las aparentes similitudes, como el idioma, la historia conjunta, el legado y unión de uno con el otro; la sensación de no saber en dónde se está parado y tampoco reconocer cómo sería el estar más cómodamente, invadió la segunda semana de llegada.

Lo más parecido a no comprender lo correcto o incorrecto en situaciones comunes y posiblemente cotidianas. Incluso, a veces no reírte de un simple chiste por no entenderlo o por otra parte, no saber si dar tu opinión. Inseguridad.


Desorientación.
Sabes que no perteneces, aunque al mismo tiempo se busca hacerlo, naciendo así  una confusión del cómo comportarse, cuidando las formas por respeto y también por incertidumbre, tratando de ser minucioso para no caer en  comportamientos fuera de contexto o en una mala percepción de tu persona.

Hay quienes al viajar solos, van y vienen solos, comen solos en un restaurante, van solos al cine, solos a tomarse una cerveza, viven mucho más solos que acompañados, o intercambian su soledad con la sociedad… yo no. Disfruto la compañía, platicar caminando, platicar comiendo, compartir una película, un viaje, una charla, no es que tenga una negación a estar conmigo misma (creo);  lo estoy en su momento, pero es más el tiempo que prefiero compartir

Kalervo Oberg ( 1901 – 1973) nacido en Finlandia y después ciudadano estadounidense, fue un Economista y también Antropólogo, pero sobre todo un viajero, fue quien introdujo el término de “Choque cultural” dentro de la antropología, lo hice en su tesis doctoral: La Economía Social de los Indios Tinguit de Alaska.

Este hombre viajero, describe el término choque cultural como un golpe de desorientación, lo compartió por primera vez en una charla con un Club de Mujeres  de Río de Janeiro a quienes les platicaba sus sentimiento hacia la interculturalidad.


Describe al choque cultural en cuatro fases:
1.    Luna de miel: diferencias entre la cultura nativa y la nueva, se ven y viven de forma romántica, atracción por la comida, los paisajes, las calles, la gente, en luna de miel con su nueva tierra.
2. De negación: nacen las diferencias entre culturas, llega la ansiedad y también la desesperación ante el sentimiento de sentirse extraño y ajeno, al  idioma, la higiene, el tráfico, la comida, etc.
a.    Aquí aparece la soledad y la nostalgia.
3.    De ajuste: el desarrollo de rutinas que permiten acostumbrarte a la nueva cultura. Aprender a saber qué esperar.
4.    El dominio de fase: etapa del llamado biculturalismo, que tampoco quiere decir que existe pleno acoplamiento a la nueva cultural.


Ansiedad, confusión, desorientación, es lo que podría describir como las sensaciones que han envuelto estos días: no conocer mi lugar, dudar de mis comentarios, trastorno en los horarios de sueño, es lo que interpretaría como choque cultural.  Recuerdo un día, en el que dormí…un día.

Podría decir que el estatus actual de mi situación, es un intermedio entre la primera y la segunda fase, acepto que el caminar por la ciudad conmigo misma, me brinda seguridad y libertad, pero también una ansiedad de ser ajena al contorno, me desmotiva.

El choque cultural representa una sacudida a la realidad que me envuelve, la que conozco, hoy se presenta una distinta, la de Barcelona, España, con un panorama abierto a la diversidad, movilidad y dominio. Una realidad a la que no termino de entender, si en teoría, pero no en la practica. En el día a día que te hace sentirte cómoda por la calle. Más allá del descubrir las novedades.

 El choque, ¿sigue siendo choque? 

Los cambios forman parte del pasar del tiempo, del proceso de adaptación, de caminar con menor titubeo, con mayor seguridad al tener una dirección y saber qué camino tomar para llegar; un nivel más elevado de seguridad que se traduce en comodidad, en un respiro al sentir que lo importante, se tiene. A dos meses, la escala en Barcelona, ha tomado forma, como camaleón.


El desenvolvimiento paulatino
Los sábados son los días en los que camino cuatro cuadras para llegar al  Mercadona, ahí compro: carne, pollo, atún, sardina, café, quesos, embutidos ( carnes frías), leche, vino,  servilletas, shampoo, y nutella; al regreso, a una cuadra está la frutería, ahí, la parada es por: manzanas, naranjas, plátanos, duraznos y fresas; además de cebolla, papa, espárragos, lechuga, tomate, calabazas y zanahorias. Dos cuadras más y está la panadería, en una esquina, la cual, atienden señoras con un mandil y un sombrero de color blanco, llenas de harina. Con menos de 3 euros compro una chapata cortada y un croissant de chocolate. Una actividad que ha sido de sábados, porque en España, los domingos el comercio cierra.  

Parada sobre Rambla de Cataluña, dejando el café Zurich atrás, está el bar de la Oveja Negra, un lugar al que llevaré a quienes vengan de fuera. De la Sagrada Familia a Plaza Cataluña, el centro, son caminando unos 30 o 35 minutos, pasando por la glorieta Tetuán que cruza Gran Vía, Paseo de Gracia y bajando con sentido al mar, cruzo barrios de chinos o pakistaníes. Barcelona es como una hoja cuadriculada, no te pierdes. En mi caso, bajo en zigzag hacia el centro, aunque pudiera hacerlo en línea recta. Fuera de eso, evito caminar por Rambla Cataluña. Se satura de gente.


Ubicando barrios
En el Barrio el Raval, sobre la rambla, está un lugar de comida turca de nombre Kilim, venden kebabs que van perfectos con una cerveza Estrella y después, la mejor opción es terminar con un café. A unos metros está el “Gato” de Botero, expuesto de manera temporal antes de ser donado y trasladado a Colombia.  A pocas calles, está la Filmoteca Cataluña, en el centro de una plaza rodeada de prostitución, tendederos en todos los balcones, árabes caminando por la calle con la mirada en todas partes, te buscan los ojos; por 4 euros, o 2 euros con credencial de estudiante, dejas de lado el cine comercial que llega a los 8 euros sin subtítulos, a un cine de arte, historia, creatividad y visiones apegadas a una realidad social, de una u otra forma.

La desorientación pasó a pequeñas dudas que culminan cuando se da paso a la lógica, al razonamiento. La ansiedad ha cambiado de sentir intimidación, a sentir curiosidad, ya no camino pensando en no perderme, camino y llego sin darme cuenta. Dejé de ser más explicativa en mis conversaciones, para evitar expresiones regionales, a decirlas cuando así me naciera, esperando una familiarización con el lenguaje de forma mutua, compartida. Escuchar a un español intentar expresar una grosería mexicana es de lo más disfrutable. Y es agradable sentir empatía ante palabras o expresiones “mexicanas”.


El catalán y las tapas.
La lengua catalana no ha sido un obstáculo, creo haber dado, en más de una ocasión, una respuesta en castellano a una frase en catalán.  Entre catalanes, hablan catalán, no me molesta que lo hagan enfrente de mi, sabiendo que no lo entiendo, quiero pensar que buscan me familiarice, yo soy la que viene de fuera.  Aún, no tengo claro su regionalismo, la defensa de identidad los caracteriza; pero,  si algo he encontrado, es sinceridad de trato. Son claros en sus opiniones y las expresan sin empacho. Saben que son una comunidad autónoma, que son importantes como región, pero no son independientes, y esa actitud, la refleja la unión entre catalanes, por formar parte de la comunidad. Se fortalecen entre ellos mismos.  

La dieta mediterránea, o mejor dicho, a la que tengo alcance, ha sido la adopción total del pan con tomate, con chapata específicamente, sin duda, el risotto llegó para quedarse, además de comer con mayor frecuencia sardinas y pescado, ya puedo identificar los buenos y no tan buenos kebabs entre los tantos puestos de comida de este tipo. El café se volvió ritual matutino con su respectivo crossiant de chocolate o una rebanada de chapata con nutella. No dejo al final a la pasta, los embutidos y claro, los montaditos y las tapas.

Consciente o no, buscando o adecuándome a una rutina, una familiarización con el entorno que permita hacerme sentir con cierto dominio, el necesario para moverme y expandirme; es la fase tres de Kalervo Oberg, la fase de ajuste, en donde el desarrollo de rutinas permite acostumbrarte a una nueva cultura. Aprender a saber qué esperar. Saber dónde estoy parada. No estoy en Tijuana,  se me mover, dónde cenar, dónde buscar, las zonas, el movimiento, la dinámica de la ciudad; en un terreno nuevo, me volví niño en preescolar. Caminas, encuentras, descubres, preguntas, entiendes. Te sueltas. Caminas despacito al principio, de una silla a otra, hasta que de pronto atraviesas un cuarto, luego la casa… 



lunes, 11 de junio de 2012

“SI MUERO LEJOS DE TI…” Reseña de la marcha en apoyo a #yosoy132

Por: Paula Arizmendi Mar
Integrante del Colectivo Machincuepa
Twitter: @Parizmar


A las cinco de la tarde de un soleado domingo de junio, Plaza Catalunya comenzó a llenarse de los tres colores que identifican a lo mexicano: verde, blanco y rojo, los símbolos de la esperanza y la unidad que palpitan en todos los mexicanos, y también en aquellos que, por una razón u otra, hemos tenido que estar lejos de nuestra patria. Esta vez, en cuestión de minutos, más de doscientos compatriotas, orientados por las banderas mexicanas que ondeaban como señal de encuentro, muy pronto formamos una muchedumbre que en punto de las 17:30 comenzó su recorrido por las calles de la Ciudad Condal. Padres, abuelos, estudiantes, niños pequeños, toda una variopinta comitiva atravesó el centro de Barcelona en una manifestación que a ratos parecía seria y a ratos juguetona, ante el asombro y las risas de paseantes, ciudadanos y policías.

El motivo de la manifestación, cuya convocatoria desde días antes había corrido en el ciberespacio, por las redes sociales y de boca en boca, era uno solo: Apoyar desde Barcelona al movimiento #yosoy132. A la misma hora, los participantes del movimiento marcharían en la manifestación Anti-Peña en varios estados de la república, con la finalidad de exigir transparencia en las próximas elecciones, y democratización de los medios de comunicación, entre otras peticiones. Una gran cantidad de mexicanos, que residimos en Barcelona por diversas causas, se sumó a estos ideales del movimiento 132, y lo hicimos de una manera pacífica y propositiva, hermanándonos con ellos y marchando a su lado en espíritu.  

Con pancartas, carteles y porras ingeniosas, los manifestantes  caminamos por la Rambla, la calle Ferrán, y enfilamos hacia el Ayuntamiento de Barcelona. Durante el trayecto, los integrantes de la marcha fuimos explicando a los transeúntes y turistas (en español, catalán, inglés y hasta italiano) las razones de la protesta del #yosoy132, y se les alentaba a compartir la información y a apoyarnos desde los medios electrónicos. También, entre los gritos de apoyo y porras, de vez en cuando nos organizábamos para cantar “Cielito lindo”, o el Himno nacional mexicano, piezas que salían desde lo más profundo de nuestras gargantas y que eran coreadas con profundo sentimiento de nostalgia. Luego, con indignación y energía volvíamos a las conocidas tonadas “No somos uno, no somos cien, cuéntanos bien...”,  “hospitales, escuelas, no más telenovelas”  o la famosa canción de los 90 de Molotov Gimme the power, tan oportuna en esta ocasión.

La marcha culminó en el Ayuntamiento catalán, ante la mirada curiosa de policías y ciudadanos. Pero para dar el sello mexicano, un grupo de jaraneros y un extraordinario violinista tocaron algunas piezas de compositores mexicanos, así como el son del #yosoy132, escrito especialmente para el movimiento. El evento finalizó con el firme compromiso de los integrantes de continuar las acciones que el #yosoy132BCN ha orquestado en territorio catalán para apoyar al movimiento en México, acciones que próximamente serán dadas a conocer. Por nuestra parte, los manifestantes, en consonancia con el espíritu de la protesta, seguiremos pendientes de las elecciones, de la vida política en México, y participaremos activamente en todos los ámbitos de debate y diálogo que se den, aún cuando nos hallemos tan lejos de nuestra patria. Consideramos que, al final, ese es el mensaje del movimiento: la construcción de un  país con la participación de todos. Como se ve, los mexicanos, dentro o fuera del país, estamos aprendiéndolo, y lo haremos cada vez mejor. 

                                                                                      Foto: Enrique RIvero

miércoles, 30 de mayo de 2012

VETO AL VOTO EN EL EXTRANJERO


Por: Ramón Chaverry
Integrante del Colectivo Machincuepa


Cada día es más evidente que el PRI sigue sin aprender las lecciones de pasado. El Partido de la Revolución Institucional vuelve a dar la espalda a los estudiantes, esta vez a estudiantes en el extranjero, específicamente en Cataluña. Vamos primero a los hechos, el día de ayer, alrededor de las cinco y media de la tarde, estudiantes de diversas universidades de Barcelona acudieron a escuchar una ponencia que se titulaba "Diálogos sobre México y el voto en el extranjero de sus connacionales" esta conferencia la presentaba Arnulfo Valdivia Machuca en la prestigiosa Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Siendo un tema de actualidad en México, y estando las redes sociales de por medio, hizo presencia la hoy celebre  “Yo soy 132” (que como es sabido se ha pronunciado siempre como un movimiento apartidista que tiene como objetivo principal buscar que los medios de información sean objetivos).

Aunque en un primer momento no se sabía la extracción política del ponente después se reveló que Valdivia Machuca es coordinador de campaña en el extranjero de Enrique Peña Nieto. A nadie extraño que tras media hora de retraso los ahí convocados se enteraran que Valdivia  había cancelado el evento recordándonos con ello aquel refrán que reza “el fruto priista nunca cae muy lejos del árbol de la intolerancia”.  Valdivia, como Peña Nieto, su jefe, se volvía a mostrar temeroso de la juventud estudiantil que encarna el “Yo soy 132”.  
  
¿Debe sorprendernos esta reacción hacia los jóvenes por parte de los priistas?  Por supuesto que no, esa ha sido la marca personal de este partido desde la década del sesenta.

De las lecciones incomprendidas del PRI o de cómo “la cabra siempre tira al monte”

Los hechos de ayer nos demuestran que el PRI  no termina de aprender las lecciones o no logra contemporizar. Hay a mi juicio cuando menos dos lecciones que tiene que aprender ese partido. La primera es que ya no se puede subestimar la inteligencia de los votantes, el PRI simplemente no se pone al día que los jóvenes votantes ahora “Googlean” información de los pasados incómodos de los aspirantes, se percatan de los ardides (hasta de esos tan sofisticados como hacer pasar mítines por ponencias). El PRI nunca dejó de despreciar a los votantes, por ello sigue pensando que su plataforma política debe estar “vitaminada” con una buena dosis visual de la “caja idiota”. La primera lección es que hay una población más informada que le va creyendo menos a los medios de comunicación tradicionales y que va a ser más crítica respecto a sus historias y a sus formas de gobernar.     

 Pero quizá una de las lecciones más importantes que tiene que aprender el PRI  es que han quedado atrás los tiempos en que simplemente se podía “borrar” a los inconformes quitándoles el micrófono o aniquilándolos con “halconazos”. En este tiempo de redes sociales e internet seguir aplicando el clásico “ni los veo ni los oigo” es un rasgo anacrónico de un PRI acostumbrado al presidencialismo omnipotente.

Se le acaba el tiempo al PRI para aprender las lecciones y parece que, como aquellos que no sacan provecho de las experiencias, simplemente les quedará el resentimiento. Ese resentimiento que les hará ver al pasado y recordar, la primavera, “La maldita Primavera” del 12.